Un blog, un canal de comunicación

Hemos creado este espacio todos nuestros usuarios, todo aquel que visite nuestro portal y a quién guste escribir. Desde aquí plasmaremos conceptos, consejos y maneras de construir un blog. Además, proporcionaremos algún que otro truco para sacar el mayor rendimiento a tu cuenta de Blog Experience.

Un Blog consiste en transmitir la información relacionada con un tema concreto. Blog Experience se quiere acercar a todas esas personas que les gusta escribir de manera profesional o simplemente por hobby. Nuestro objetivo es facilitar una herramienta para poder expresar sus ideas, opiniones o experiencias por escrito, en este mundo cada vez más digital. Haciéndolo de forma anónima o en busca del reconocimiento.

Consejos a la hora de redactar (Parte II)

Aquí está la segunda parte de los "Consejos a la hora de redactar". Una buena organización, la abstracción y enfoque de las ideas es un pilar fundamental. Jugar con las palabras es otra forma de avanzar en el relato.

Ya has visto cómo plantear uno o varios posibles principios y finales. Cómo dar forma al universo en el que va a transcurrir la historia, a sus objetos y personajes. También se te ha proporcionado varias maneras de relatar los sentimientos y sensaciones de los personajes basándote en ti mismo. Además, de una posible manera de evolucionar ese mundo imaginario con otras realidades obtenidas, como por ejemplo tus propios sueños. Seguimos proporcionando consejos para llevar a cabo un buen relato.

Divide un objeto en el mayor número posible de piezas que lo componen para jugar con ellas en un texto, llamando al objeto por el nombre de algunas de esas piezas o partes. Inventa situaciones, personajes, conceptos que nos permitan transgredir las funciones del lenguaje. Reúne todo tipo de géneros y discursos, una vez hecho esto, a partir del contraste entre dos de ellos, apóyate en ellos para construir una narración: noticias periodísticas, telegramas, poemas, diálogos escuchados al pasar, etcétera.

Analiza todo tipo de palabras buscando la mayor cantidad de explicaciones posibles que en torno a ellas nos aporta material para un texto o nos permite, directamente, constituir el texto. Inventa imágenes inexistentes, con mecanismos similares a los productores de frases hechas, y desplégalas literalmente en un texto. Toma una idea conocida y asombrarte frente a ella como si nos resultara desconocida como método para conseguir material literario. Colecciona refranes de distintas procedencias para trabajar con ellos en un texto. También puedes inventar refranes y jugar con su sentido literal.

Presta atención a los episodios cotidianos, y convierte cada mínimo movimiento ocurrido en un espacio común (un bar, el metro, un edificio, la playa) en un episodio capaz de desencadenar otros muchos. Elige momentos a distintas horas del día y describe todo lo que sientes y lo que sucede a tu alrededor, más cerca y más lejos.

Inventa palabras a partir del alfabeto y crea entre ellas un itinerario, el esqueleto de una historia. Toma todo tipo de secretos: un "secreto de familia", un "secreto de confesión", "el secreto de estado", "el secreto profesional", como motores de un texto. Hurga en nuestro mundo interior, rescata de él algún aspecto que no nos atrevemos a expresar y ponlo en boca de un personaje. Confecciona una lista de afirmaciones y otra de negaciones como posible material para un texto en el que se omita algo específico. Invierte el mecanismo lógico: secreto/confesión, es una manera de enfrentar la ficción. En consecuencia, parte de una confesión para luego inventar el secreto.

Emborrona folios durante diez minutos exactos cada día. Al cabo de cada mes (y por ninguna razón antes) lee lo apuntado. Dicha lectura constituirá una grata sorpresa para su autor. Dado que escribió asociando libremente, el material acopiado será heterogéneo y muy aprovechable para ser transformado en texto literario. Cuenta lo diferente y no lo obvio de cada día. Traza un boceto de escritura "en ruta" y atrapa las ideas susceptibles de ser incorporadas a tu futura obra.

Una buena historia debe basarse en algo. Recopila anécdotas ajenas y hazte con algún detalle de cada una o de su totalidad. Del intercambio de textos con otros escritores pueden surgir propuestas y comentarios reveladores. Imita una página del texto de un escritor consagrado y comprueba el ensamblaje de las palabras. Rescata la espontaneidad del niño. Juega y crea con todo lo que se tiene a mano.

Esperamos que todas estas nuevas directrices os sigan ayudando a escribir grandes historias y relatos. Cómo no, en Blog Experience.

blog_experience - Editado el 09/09/2013